Cinco webs de hoteles que no parecen plantilla.
Ninguna promete «una experiencia inolvidable»: cuentan cuántos cuartos hay, quién los diseñó, cómo se llega y a quién no quieren de huésped. Lo concreto es lo que vende la habitación.
La web de hotel hecha con IA se reconoce en un segundo: un video de una piscina al atardecer, «Descubre tu refugio perfecto», tres tarjetas (Habitaciones, Gastronomía, Spa) y un buscador de fechas que tapa la mitad de la foto. Podría ser de cualquier hotel del mundo, y ese es el problema.
Busqué lo contrario en hoteles pequeños de Canadá, Suecia, España y Estados Unidos. Abrí las cinco webs el 5 de noviembre de 2026 y anoté lo que dicen, no lo que dice de ellas una galería de diseño.
Fogo Island Inn, Terranova

Fogo Island Inn está en una isla del Atlántico Norte, y su web resuelve primero la duda que tiene cualquiera: cómo se llega. En el menú, dentro de Destination, aparece el aeropuerto más cercano con su código: Gander, YQX.
Después da números en lugar de adjetivos: 29 habitaciones, pensión completa incluida y el 100 % del excedente de la operación reinvertido en la comunidad de la isla.
Para copiar: si llegar es difícil, que el camino sea parte del menú, con el dato exacto.
Treehotel, Harads

En Treehotel cada habitación es una cabaña en los árboles con su propio nombre (Mirrorcube, Bird's nest, Ufo, Biosphere) y debajo de cada una dice quién la diseñó: Biosphere es de BIG, Bjarke Ingels Group; 7th room, de Snøhetta; Mirrorcube, de Tham & Videgård.
Es la versión hotelera de nombrar al proveedor en una carta. Una plantilla escribiría «diseño de autor»; esta web da el autor.
Para copiar: si algo de tu lugar tiene autor, nómbralo al lado, con nombre y apellido.
Los Enamorados, Ibiza

Los Enamorados tiene 9 habitaciones, un restaurante, un bar de playa y una tienda en Portinatx, al norte de la isla. La web lo dice así, en una línea, y agrega lo que una plantilla nunca diría: estancia mínima de dos noches, «no kids, animals, drugs and Candy Crush addicts», wifi sí y televisión no.
La promesa también es concreta: si desde tu balcón no ves el mar, te devuelven el 100 %. Cada habitación trae un juego de esnórquel, y los masajes los dan Carlos, Melanie-Jane, Greta o Kazu, con nombre.
Su punto flojo: arriba dice que cerraron hasta abril de 2027 y más abajo sigue el aviso de la reapertura de abril de 2026. Un texto propio también hay que mantenerlo al día.
Para copiar: escribir a quién no quieres de huésped ordena más que cualquier eslogan.
Ett Hem, Estocolmo

El menú de Ett Hem tiene cinco palabras: House, Kitchen, Wellbeing, Garden, About. Su frase de presentación dice para quién es: para quien busca algo más personal que el hotel de lujo.
Y la reserva de mesa separa a dos personas que una plantilla mezclaría: si te alojas ahí, siempre hay lugar y basta con escribir a la cocina; si no, un botón lleva al sistema de reservas.
Para copiar: un menú corto y una frase que diga para quién es el lugar, no lo bonito que es.
Hotel Covell, Los Ángeles

Hotel Covell presenta sus suites como capítulos de una historia: Chapter 1, Oklahoma Room; Chapter 2, 1950's NYC Flat; Chapter 3, A Parisian Atelier, y así hasta el noveno. En lugar de «Suite Deluxe» y «Suite Premium», cada cuarto tiene una razón de ser distinta.
Para copiar: si tus habitaciones son distintas, que el nombre diga en qué, y no solo cuánto cuestan.
Lo que tienen en común
- Números y nombres en lugar de adjetivos: 29 habitaciones, 9 habitaciones, el código del aeropuerto, el estudio que diseñó cada cabaña.
- Las reglas de la casa escritas: estancia mínima, a quién no reciben, qué pasa si no ves el mar.
- Lo que se pregunta antes de reservar, contestado arriba: cómo se llega, cuántas noches como mínimo, si hay mesa para los huéspedes.
- Menús cortos. Ett Hem resuelve todo con cinco palabras.
- Reservas en sistemas estándar, enlazadas sin rodeos. El motor de reservas no es slop; los textos genéricos alrededor, sí.
Como con los restaurantes, el primer cambio en la web de un hotel armada con IA no es de diseño: es reemplazar cada adjetivo por un dato que solo tú tienes. La guía para que tu web no parezca hecha con IA da el orden del resto, y el Slop Score te dice en un minuto qué señales de plantilla tiene tu portada.
Preguntas frecuentes
¿Qué debe tener la web de un hotel pequeño?
Cuántas habitaciones hay y cómo son, cómo se llega, las reglas de la casa, los horarios de la cocina y el bar, y un botón de reservas claro. Todo con datos propios, no con adjetivos.
¿Cómo hago que la web de mi hotel no parezca una plantilla?
Cambia cada frase que podría estar en la web de otro hotel por un dato tuyo: un nombre, un número, una regla, un horario. Después revisa el diseño.