Cómo hacer que tu web no parezca hecha con IA.
No hace falta rehacerla: hace falta tomar las decisiones que la herramienta tomó por ti. Empieza por el título y por mostrar algo real.
Casi todos los consejos que circulan dicen lo mismo: saca el violeta, cambia Inter, no uses tres tarjetas. Están bien, pero en ese orden rinden poco. Cambiar el color de una web que no dice nada sigue dejando una web que no dice nada.
Estos son los ocho cambios que hago en las auditorías, en el orden en que más se nota la diferencia. Puedes hacerlos a mano o con la misma IA que armó la web; en la guía de prompts está cómo pedirle cada uno.
1. Un título que diga qué haces
El título es lo primero que se lee y lo primero que delata. «La plataforma todo en uno para hacer crecer tu negocio» puede ser de cualquiera. «Turnos para peluquerías, con recordatorio por WhatsApp» solo puede ser tuyo.
Escribe qué gana la persona y para quién es. Debajo, una sola línea. Si después de leer las dos alguien todavía no sabe qué vendes, el resto de la página no lo va a salvar.
2. Algo real arriba de todo
Una captura de tu producto, una foto tuya o de tu local, un trabajo que hiciste. Cualquier cosa que no pueda estar en otra web. Reemplaza las ilustraciones genéricas, los fondos con manchas de color y las fotos de stock de gente sonriendo frente a una computadora.
Si no tienes nada que mostrar todavía, mejor texto solo y bien escrito que una imagen que nadie eligió.
3. Una tipografía elegida y una escala rota
Elige una familia con carácter para los títulos (o una sola para todo, bien usada) y deja de lado la que traía la plantilla. Después rompe la escala: haz el título del hero mucho más grande de lo que «corresponde», y aprieta el interlineado.
En las webs que medimos, lo que más separa lo generado de lo diseñado es que todos los tamaños y márgenes caen exactos en la escala de Tailwind. Un par de valores propios ya cambian la sensación.
4. Una decisión de color, no una paleta
Saca los degradés que no significan nada. Elige un color propio y úsalo poco, o directamente no uses acento: blanco, negro y fotos pueden alcanzar. Lo que no funciona es el acento de fábrica (el verde, naranja o azul en tono 500) repetido en cada ícono.
5. Saca las tres tarjetas
La sección de tres tarjetas con ícono es la firma del slop. Casi siempre se puede reemplazar por algo más útil: una lista con lo que haces explicado en una frase cada uno, un ejemplo concreto, una comparación de antes y después.
Varía la forma de las secciones. Si todas son un título centrado con algo debajo, la página se siente como una plantilla aunque cada parte esté bien.
6. Borra todo lo inventado
Testimonios que nadie dio, «+5.000 clientes» sin fuente, cuentas regresivas que vuelven a empezar cada vez que entras, sellos de «compra 100% segura» dibujados con íconos. Además de verse falsos, te pueden traer problemas legales en varios países.
Un testimonio real con nombre y apellido vale más que diez inventados. Si no tienes ninguno, no pongas la sección.
7. Menos movimiento decorativo
Tarjetas que se levantan al pasar el mouse sin ser clicables, todo apareciendo con un fundido al hacer scroll, flechas que rebotan. Deja el movimiento para lo que responde a algo que hizo la persona, y respeta a quien tiene activado «reducir movimiento» en su sistema.
8. Limpia las huellas del generador
- Usa tu dominio, no el del builder.
- Escribe el
<title>y la descripción de cada página; no dejes el nombre del proyecto con guiones. - Cambia el favicon por el tuyo.
- Saca el sello «Hecho con…» si tu plan lo permite.
- Revisa que no queden textos de ejemplo, enlaces a «#» ni secciones a medio hacer.
En la guía sobre Lovable, v0 y Bolt están las huellas de cada uno.
Mide antes y después
Pasa tu web por el Slop Score antes de empezar y cuando termines. Te va a mostrar qué señales desaparecieron y cuáles quedan. Si prefieres que lo mire una persona, en la auditoría te mando un video recorriendo tu web y los diez cambios que más rinden, cada uno con su prompt.
Preguntas frecuentes
¿Cómo hago que mi web no parezca hecha con IA?
Toma las decisiones que la herramienta tomó por ti, en este orden: un título que diga qué haces, algo real arriba de todo, una tipografía elegida, un color propio, secciones que no sean tres tarjetas, nada inventado, menos movimiento de adorno y sin huellas del generador.
¿Tengo que rehacer la web desde cero?
Casi nunca. La mayoría de las webs mejoran mucho cambiando el título, la tipografía, la sección de tarjetas y los testimonios. Rehacer conviene cuando la estructura entera es de plantilla y no cuenta lo que haces.
¿Puedo arreglarla con la misma IA que la hizo?
Sí, si le das instrucciones concretas en lugar de pedirle que la haga «más moderna». Dile qué tipografía usar, qué sacar y qué mostrar, con referencias. En la guía de prompts hay ejemplos para copiar.
¿Qué cambio se nota más?
El título y la imagen del hero. Son lo primero que se ve y lo que más se repite entre webs generadas. Cambiar el color sin cambiar eso rinde poco.